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viernes, 21 de septiembre de 2012

Odisea en Roma! Debo volver a Licotte 3º parte

Eli estaba en su habitación revisando los resultados del FFI en su portatil. Al ver los puntos totales no pudo evitar ponerse de pie y mirar incrédula.
-Inazuma Japon...- dijo para que luego apareciera una ancha sonrisa en su rostro.- PASO A LAS FINALES!- gritó comenzando a saltar de alegría.
Después de haber pasado todo un día soportando las miradas furtivas y los chismorreos del Instituto, lo único que quería era despejar un poco su mente, pero en eso tocan a la puerta, al parecer eso no sería posible. Carmine Hide se asoma por la puerta.
Para ser una señora de edad, se mantenía muy bien. Su cabello pelirrojo ya algo canoso le llegaba hasta los hombros. Y sus ojos eran de un color rojo sangre que cuando estaban enfadados parecía que te estubieran partiendo a la mitad con una espada. De estatura mediana. Llevaba un vestido color rojo con un cinturón negro en la cintura. Zapatos de tacón negros y un collar de perlas adornaba su cuello.
Eli se le quedó mirando con desconfianza.
-No me mires así, querida.- dijo Carmine.- No a tu propia abuela.- dijo para terminar de entrar a la habitación.
-No te miraría así si no me hubieras hecho esto.- dijo Eli con rencor.
-Esto? Si a esto te refieres a salvar tu futuro, pues sí.- dijo su abuela algo severa.- Eli, cariño, por favor, sientate conmigo y hablemos del tema.- dijo tomando asiento en la cama de la chica.
-No hay nada de que hablar.- dijo la castaña.
-No me hables con ese tono o si no...- dijo amenazadora.
-O que? O que, abuela? Que me vas a hacer? Ya no hay nada que me puedas quitar.- dijo la chica molesta.
-Sabes que lo hago por tu bien...
-No! Lo haces por tú propio bien... Haces lo mismo que le hiciste a mi madre o a Nakata! Solo para que el resto no hable mal del apellido.
-Esas son mentiras...
-Mentiras? Ahora llamas mentira a la verdad? Le prohibiste a Nakata estudiar literatura porque según tú no iba con su nivel, pero era porque no quería que los otros hablaran de que mi hermano se volvería un escritor fracasado. Y a mi madre...
-No metas a Rebacca en esto...- dijo más molesta.
-Nunca quisiste que se casara con mi padre! Y ahora a mi me retienes de hacer lo que realmente me gusta y no solo eso, sino que me privas de lo que he logrado formar en Japón, de mis amigos y de...
-Y de? Y de qué, Eli?- preguntó Carmine.
-De la persona que amo.- dijo la chica decidida. Su abuela se quedó pasmada, su nieta estaba enamorada? Pero cómo?- Ahora si me disculpas, me retiro.- dijo la chica molesta saliendo de la habitación con un monumental portazo.