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viernes, 20 de julio de 2012

No puedo sacarte de mi cabeza


Querido Jude:

Todavía está muy presente en mi cabeza el día en el que te conocí hace ya 2 años. Era una fría mañana de invierno y mis padres me llevaban al colegio. Las primeras horas se me hicieron insoportables. Odiaba el invierno. Hacía mucho frío. Salimos al recreo. El patio estaba lleno de nieve y de guerras de bolas de nieve por doquier. Me senté en un solitario banco a merendar. Mi madre me había hecho un rico bocadillo de jamón. Tan distraída como estaba no me di cuenta de que un niño con malas pulgas se me acercaba. Ese niño me sacó el bocadillo de las manos de un tirón y me tiró al suelo para sentarse él en el banco . Me hice daño y empecé a llorar. El niño se rió y empezó a devorar mi bocadillo. Me levanté del suelo y le dije que me diera mi bocadillo enfadada ya sin llorar. Él se rió y me preguntó con suficiencia si yo le iba a obligar. Entonces antes de que le pudiese contestar le dijiste que tú sí le ibas a obligar. Eras una minucia en comparación. Te pusiste entre él y yo. Él otro molesto se levantó y empezasteis a pelearos. Por mi recibiste bastantes golpes, aunque tú también le llegaste a dar. El niño se fue después de que cayeras al suelo. Ya no me preocupé por el bocadillo ni por ese bruto. Me arrodillé en el suelo junto a ti y te pregunté preocupada si estabas bien. Te sentaste tocándote la frente y te quejaste por el dolor pero me contestaste que estabas bien. Preocupado por mi me preguntaste si yo estaba bien. Yo sonreí y te contesté que sí. Te cogí de la mano y te ayudé a levantarte. Me pediste perdón por mi bocadillo ya que no se lo conseguiste quitar. Yo le resté importancia y juntos empezamos a jugar con la nieve. Ese gesto que tuviste conmigo fue lo que más me gustó de ti. Con el paso del tiempo nos hicimos amigos y nos conocimos mejor. Compartiste conmigo la tristeza que te causó la muerte de tus padres. Acabó el colegio y empezó el instituto. En esos años creció en mi pecho un sentimiento profundo y sincero. No sabía que era, pero mi madre me dijo que era amor aunque no le hice mucho caso. Cuando estábamos en el instituto desapareciste por unos meses para luchar contra el Instituto Alius . No te voy a mentir tu partida me causó mucha tristeza. No podía dormir por la preocupación de si estabas bien o no y en clase no me concentraba nada. Volviste habiendo ganado a la Academia Alius y me hiciste la chica más feliz del mundo. Te vi entre la gente que bajaba del tren y te llamé a gritos. Tu te acercaste corriendo y me saludaste mientras me abrazabas. Yo pensando que no me oías susurré contra tu pecho que te había echado de menos., pero para mi sorpresa me escuchaste. Me dijiste que tu también y separándome de ti me dijiste que me querías más que nada en el mundo. Me sonrojé y me preguntaste si quería ser tu novia. A mí en ese momento se me olvidó respirar, pero cuando registré tus palabras, te besé como siempre había querido hacerlo. Tú correspondiste a mi beso de buena gana. Pasaron unos meses y te vuelves a ir, pera jugar el mundial. Me pongo triste, pero tú me prometes que volverás con el trofeo. Te sonrío y tú me das un beso de despedida. Te veo subir al tren que te llevará con tus amigos. Me despido de ti y una lágrima me recorre la mejilla. Pero sé que volverás y yo te estaré esperando, porque te amo con toda mi alma.
Espero que os aya gustado